sábado, 18 de abril de 2015

Clase #7 El Factor del Riesgo en la Ciencia y la Sociedad.

El Factor del Riesgo en la Ciencia y la Sociedad.

Isaac Newton, físico, filósofo, teólogo, inventor, alquimista y matemático inglés del siglo XVII y XVIII, propuso en uno de sus postulado que cada acción tiene su reacción, el principio de la acción y de la reacción se conoce también como tercera ley de Newton y, junto con las anteriores, completa lo esencial de los fundamentos de la dinámica.
El concepto anterior está enfocado en la física, pero si lo observamos bajo cierto criterio casi metafórico, podemos denotar que este principio se aplica para la mayoría de campos científicos, e incluso en las relaciones humanas, tanto en sociedad como individuales.
Para ilustrar esto, podemos imaginar una circunstancia en la que por alguna razón necesitamos un favor de alguna otra persona, pero anteriormente la habíamos tratado mal, de manera que es casi predecible que esta persona no nos va ayudar, esto quiere decir que la acción que efectuamos anteriormente, tuvo una repercusión en la relación interpersonal de los individuos, y posteriormente sacó a flote sus consecuencias.
Desde un enfoque que puede dar la rama de la ciencia llamada biología a este concepto, podemos verlo ejemplificado si tomamos como consecuencia o reacción de la evolución de determinado ser organismo, la selección natural, las mutaciones genéticas, o a cualquiera de las distintas teorías que vendrían siendo un tipo de acción, y así mismo como producto de alguna otra acción anterior.
Igualmente en la química, podemos tomar como una acción que desencadena una reacción, y por tanto una consecuencia, a la unión o separación de un núcleo, esto da como resultado una gran liberación de energía. Dicha energía podría ser la reacción, pero también puede ser la causante de otra y así sucesivamente.
De esta manera nos damos cuenta que las consecuencias siempre están presentes, ya sean malas o buenas, siempre tendremos una consecuencia o repercusión de lo que hagamos o pensemos en cualquier ámbito social o científico.
También es importante resaltar cualquier acción o razonamiento siempre va a incidir en alguien o algo. En otras palabras, siempre que exista alguna acción o razonamiento que provenga de  un factor que se relacione con otro factor o con él mismo, va a tener un efecto y por tanto una reacción ya sea modificando parcial o totalmente al otro factor o a él mismo.
Desde siempre, el hombre ha manejado estos conceptos, ya sea consciente o inconscientemente, ya que ha sabido evitar malas consecuencias, quizá razonando y tomando una decisión correcta, o talvez por mero “instinto”  o “corazonada”, ya que esto nos ha permitido a lo largo de la historia ser lo que somos. Con esto me refiero a que no importa cuanto lo intente, todo lo que se haga o no haga, va a tener una consecuencia.
Al fin y al cabo, ya haya sido mediante un razonamiento lógico, o simplemente por instinto, se tuvo que haber tomado en cierta medida una decisión, valorando los resultados potenciales y sus posibles consecuencias, ya sean buenas o malas. El hombre desde sus inicios vive con esto, y seguirá haciéndolo.
Pero ¿Qué es una decisión?
Los expertos definen a la decisión como el resultado de un proceso mental-cognitivo de una persona o de un grupo de individuos. Se conoce como toma de decisiones al proceso que consiste en concretar la elección entre distintas alternativas u opciones.
El ser humano es uno entre los únicos seres vivos capaces de razonar para tomar una decisión, y entre los pocos que tienen esta capacidad, somos los que tenemos la capacidad para resolver problemas más complejos mediante la toma de decisiones.
Una decisión nos proporciona un tipo de solución a lo que podríamos llamar un problema, seleccionando alguna posible alternativa, según creamos nos pueda beneficiar más o en algunos casos perjudicar en menor proporción. Al tomar una decisión tenemos como producto, si lo podemos decir de esta manera, un camino a seguir, una técnica o un tipo de proceso el cual nos puede llevar o no al resultado deseado.
La toma de decisiones se lleva a cabo en todos los aspectos de la vida y a todo momento, es parte de nuestra rutina desde hace miles de años (obviamente con variaciones en el tipo decisiones y en el grado de gravedad que pudiesen tener las consecuencias). Desde que una persona se despierta y elige qué desayunar, pasando por la vestimenta, el medio de transporte, el almuerzo y muchísimas otras cosas, el sujeto debe decidir infinidad de veces por día. Por supuesto, algunas decisiones son más trascendentes que otras por sus repercusiones.
La razón, por la cual el ser humano toma decisiones es simple, en este punto es en donde juega la conveniencia, ya que obviamente nosotros siempre tomaremos el camino que nos beneficie más. Y el sistema que utilizamos a la hora de tomar una decisión es evaluando los posibles resultados, y comparándolos con las otras alternativas.
Y ¿Cómo saber cuál decisión es la correcta?
Este cuestionamiento talvez se difícil de contestar, más aun sin tener un ejemplo concreto, es decir, no hay una técnica infalible para tomar una decisión correcta. Pero en este momento es donde entra en juego el concepto de riesgo, el término hace referencia a la proximidad o contingencia de un posible daño.
La noción de riesgo suele utilizarse como sinónimo de peligro. El riesgo, sin embargo, está vinculado a la vulnerabilidad, mientras que el peligro aparece asociado a la factibilidad del perjuicio o daño. Es posible distinguir, por lo tanto, entre riesgo (la posibilidad de daño) y peligro (la probabilidad de accidente o patología). En otras palabras, el peligro es una causa del riesgo.
Otro concepto generalmente vinculado al de riesgo es amenaza, y se trata de un dicho o hecho que anticipa un daño. Algo puede ser considerado como una amenaza cuando existe al menos un incidente específico en el cual la amenaza se haya concretado.
Entendiendo ya el concepto, es conveniente agregar que en todo momento en el que se vaya a tomar una decisión, existe un riesgo, y este riesgo nos acompaña día a día. Tal vez para explicarlo de otra manera, el riesgo en cada decisión que tomemos, por más pequeña que esta sea siempre va a ser concurrente.  Desde el riesgo que tomo el humano primitivo al intentar prender fuego, hasta el riesgo que toma el humano civilizado al escoger entre un puesto de trabajo u otro.
Pero el concepto de riesgo puede llegar a ser relativo, ya que dependiendo del caso, para una persona sea un gran riesgo perder cien dólares en una partida de porque, ya que esos cien dólares son los últimos que le queda, al riesgo que percibe una otro individuo que talvez tenga tres mil o cuatro mil dólares en la mesa. Y aquí es donde juega un papel importante la ética y la moral, ya que en el momento en que los riesgos se ven desde distintas perspectivas es en donde la ética nos indica cual es la correcta bajo sus principios.
Existen varios tipos de riesgo a los que nos podemos enfrentar, estos podrían ser riesgos de carácter existencial o riesgos parciales. Los riesgos existenciales son los que trascienden como consecuencia total, es decir que definen una totalidad, y por tanto una manera de ver la vida o incluso la definen vida propia. Mientras que un riesgo parcial es el que cabe como riesgo asumible y se puede tomar como efecto colateral en caso de querer obtener algún resultado.
Por ejemplo un riesgo existencial seria uno como el que nos plantea pascal, en el que se pone la incógnita de que si es mejor reservarse todos los placeres de esta vida, para poder tener una vida eterna agradable, o por el contrario, desfrutar los placeres terrenales en esta vida, ya que no sabemos si es real la vida después de la muerte de alguna manera espiritual. Y es riesgo existencial ya que como dijimos antes le da un sentido a la vida propia a decisión que vallamos a tomar, y tiene consecuencias potenciales invaluables.
Por otro lado tenemos a los riesgos parciales, que se verían reflejadas en una decisión como la que puede tomarse a la hora de escoger un producto, por el precio o por la calidad, ya que quizá, si nos dejamos llevar por el precio, el producto sea de mala calidad, y al final terminamos comprando otro, o podemos escoger el producto con el mayor precio pero corremos el riesgo de gastar más dinero que posteriormente podemos necesitar. Por el margen de riesgo no tan elevado, los llamamos riesgos parciales.
Muchas veces a la hora de tomar una decisión, o realizar algún proceso y repercutir en el entorno en que se encentre, se generan por decirlo así, efectos secundarios que nos afecten o incluso afecten a terceros, y este el origen del riesgo y por tanto de la noción del mismo. Es prácticamente imposible evitar el riesgo, ya que como ejemplificamos anteriormente, el riesgo es un factor que se encuentra siempre presente.
Pero el hombre ha desarrollado un sistema para lograr una disminución del factor de riesgo, este sistema se llama técnica.
Este método es un producto de la ciencia como conocimiento inerte, ya que este es la ciencia aplicada mediante un procedimiento, estamos hablando de la técnica, que como sabemos nos permite sistematizar un método comprobado que nos posibilita reducir la cantidad de riesgos.
De esta manera aplicando la una técnica comprobada y evaluada, podemos obtener mejores resultados reduciendo riesgo. Pero como argumentamos antes, el riesgo es algo relativo. Y por esta razón, aunque apliquemos la ciencia en forma de técnica, falta el componente ético y moral.
La ciencia aun siendo muy importante como parte constituyente de nuestro ser y desarrollo, tiene trascendencia en campos ideológicos, morales y éticos; y por tanto en la sociedad humana.
Se percibe, en forma todavía algo difusa pero creciente, que la ciencia y la tecnología han ayudado a crear nuevas formas de riesgo en el doble sentido de daños incontrolables que acechan a las sociedades en forma global, sin distinción de pobres y de ricos, y de una nueva conciencia sobre las consecuencias de las decisiones que se toman en un contexto social menos protector que el de tiempos anteriores, previos al auge de la ciencia y la tecnología de la mano con la industria de los últimos  dos siglos.
De una parte, riesgos tales como el efecto invernadero, las catástrofes nucleares, los derrames de petróleo u otros daños que perjudican a la humanidad en su conjunto, remiten a la universalización de la tecnología y a determinadas formas de su aplicación mientras que la lógica de acumulación capitalista a escala global incrementa dicho factor de riesgo.
Por lo tanto sabemos que la ciencia es capaz de provocar catástrofes sociales, ambientales, etc. A consecuencia de esto, la ciencia debe “medir bien sus movimientos”, para tener cierto grado de responsabilidad, evitando conflictos como los mencionados previamente.
Podemos utilizar como referencia un conflicto que tuvo en su tiempo la ciencia al realizar una investigación sin percatarse o ignorando del riesgo que tomaron.
Este conflicto se muestra en la película Miss Ever’s Boys de 1997
La película relata un hecho real: un experimento que se llevó a cabo en el estado de Alabama (EEUU) entre 1932 y 1972.El experimento comenzó como un programa especial de tratamiento de la sífilis, que se había convertido en una epidemia en las zonas rurales del sur de los Estados Unidos, en el Hospital Tuskegee, el único hospital para negros que existía entonces.
Sin embargo, cuando los recursos económicos se agotaron, se suprimió el tratamiento, y el programa pasó a ser simplemente un estudio de la fatal evolución de la enfermedad en pacientes varones negros a los que no se les aplicó ningún tratamiento antisifilítico.
A los participantes se les dijo que serían tratados por su problema de “sangre mala” fórmula que englobaba enfermedades venéreas, diabetes, anemias, etc. y se les ocultó el verdadero propósito del estudio. Como tratamiento se les administraba aspirina, tónicos con hierro, friegas con mercurio y punciones lumbares. También recibían una comida caliente los días que eran examinados y 50 dólares para pagar los gastos de su funeral en caso de muerte.
En esta investigación, popularmente llamada “El experimento de Tuskegee”  tuvo muy malas consecuencias, ya que para adquirir conocimientos sobre la enfermedad, usaron conscientemente la vida de seres humanos.
Es difícil saber el número exacto de afectados pero se estima que en 1972, cuando se interrumpió el estudio, sólo sobrevivían 74 personas del grupo inicial de enfermos (399), 28 habían muerto por causa directa de la sífilis, 100 por complicaciones relacionadas. Además, 22 esposas se habían contagiado y 19 niños nacieron con sífilis congénita.
En este caso la ciencia se antepuso a la ética sin ninguna medición del riesgo que tomaba, trayendo pésimas consecuencias para la sociedad humana.
Nicolás Maquiavelo una vez dijo que el fin justificaba los medios, esto con la idea de comunicar que no importa que se haga (sin hacer excepción de las cosas moralmente incorrectas) para cumplir un objetivo u obtener algo, en vista de que  esto sea un buen resultado.
Pero el ejemplo anterior, nos permite sacar a flote, la razón por la cual no siempre los medios son justificados por el fin, ya que a mi parecer, una vida humana es invaluable.




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