Ciencia y Ética:
Conflicto indefinido.
La
ciencia como rama del saber humano constituida por el conjunto de conocimientos
objetivos y verificables sobre una materia determinada que son obtenidos
mediante la observación y la experimentación, la explicación de sus principios
y causas y la formulación y verificación de hipótesis y se caracteriza, además,
por la utilización de una metodología adecuada para el objeto de estudio y la
sistematización de los conocimientos, al igual que la ética como disciplina
filosófica que estudia el bien y el mal y sus relaciones con la moral y el
comportamiento humano. Acompañan al hombre desde sus inicios, son elementos que
conforman su esencia como humano, de hecho es lo que nos ha convertido en lo
que somos.
El
hombre, en las últimas décadas ha topado con el problema ético/científico. Es decir, al conflicto que llega a tener la
sociedad en lo concerniente, a la relación y traslape entre la ciencia, no solo
como sino como conocimiento neto, sino que como técnica y tecnología, y la
ética humana, en la que se basa nuestro criterio, ideología y concepto de lo
correcto.
Ya que
por una parte tenemos que preservar la autonomía e identidad de la ciencia como
tal, sin alterar sus principios, mientras que por otra tenemos que exigir una
responsabilidad respecto a sus acciones y repercusiones en la sociedad humana y
por tanto en la ética y moral.
Pero
¿Quién decide que es ciencia y que es ético?
Y lo
que es más importante:
¿Quién
decide que es científico y ético a la vez?
Es en
esto que se basa el problema casi en su totalidad, porque realmente, el
concepto de ética aplicada a un individuo, es meramente subjetivo, por lo tanto
de carácter abstracto la percepción de lo que esta éticamente correcto y lo que
no. A veces puede ser complicado comprenderlo pero, ejemplificado se puede
hablar del tema de la cura del cáncer,
…y
¿Por qué dela cura del cáncer?
Pues
porque realmente creen que el cáncer no tiene cura aún, se cree que la cura
definitiva del cáncer ha estado a punto de surgir, pero como sabemos la
quimioterapia es un negocio multimillonario que le da empleo a miles de
personas, pero aquí es donde se complica, ya que unos podrán pensar que no es
correcto que las personas aún tengan que sufrir de esta terrible enfermedad,
mientras que otros piensan que no es correcto dejar a los miles y miles de
personas que dependen económicamente de este tratamiento, esto se debe a lo
anterior mencionado, a el carácter subjetivo del concepto de lo correcto y a la
relatividad del mismo.
También
podemos verlo reflejado en la creación de medios de transporte impulsados por
energías amigables con el ambiente, ¿De verdad creen que con todo el avance
tecnológico con que contamos no podemos sustituir el petróleo?
Pero
el conflicto aparece cuando nos damos cuenta que el petróleo es al motor
económico de muchos países, incluso países como Venezuela, dependen tanto dela
venta de su petróleo, que si se eliminase como fuente de energía, la economía
de dicho país se vendría al suelo, dejando e pobreza a millones de personas. De
igual manera el petróleo, de una forma oculta es defendido por los gobiernos,
para mantener el equilibrio económico, y por esta razón se frena todo proyecto
que tenga como objetivo, eliminar los combustibles fósiles en el campo de la
generación de energía para impulsar medios de transporte.
Ambos
(ciencia y ética), como características naturales del humano, forman parte
esencia, de su ser, aunque parezca en cierta medida una contrariedad, en donde
si el campo ético incide en el científico y viceversa se violentan contra sus
principios característicos, como en ejemplo mencionado anteriormente.
En el
caso de la ciencia se ven violentados los principios objetivos y rigurosos, ya
que la ciencia se ve como paralelo de la ética, tienen una relación. Realmente
tiene que haber dicha relación para la existencia de ambas, pero no pueden
llegar a interrumpirse queriendo alterarse entre si ya que provocan conflictos
ideológicos en la sociedad humana, y por consiguiente la ciencia y la ética se
afectan recíprocamente en el momento en que se intenten traslapar.
Otra
manera de representarlo de una forma más gráfica sería dos en líneas paralelas,
que parten de cierto punto y se dirigen a la misma dirección pero claramente
nunca se llegan a intersecar, en la que cada una de las líneas serían, ya sea,
la ciencia o la ética.
Si lo
vemos de esta manera, nos damos cuenta que la ciencia, ya sea como técnica,
tecnología o como ciencia pura, normalmente con cada nuevo descubrimiento y, o
aplicación, trasciende en la ética y viceversa, cosa que no debería ser así,
pero a la vez viene a ser casi imposible no cuestionar una con la otra, es
decir cuestionar la ciencia con la ética y viceversa.
Debido
a esto debe existir un equilibrio en el cual, mediante un enfoque en el que se
vea el problema como parte de una totalidad, esto permite que se vean la
soluciones bajo un enfoque de superación de conflictos y no de eliminación de
diferencia, para que así se logre una coexistencia entre ciencia, técnica,
tecnología y la ética, incluyendo la moral y la religión.
Con un
enfoque sistémico se hacer referencia a un enfoque del problema como un sistema
en conjunto en el cual cada parte del factor, en este caso a ciencia y la
ética, trabajen en un ambiente de respeto, es decir que no se afecten
recíprocamente.
De
manera que la ciencia debe tener un sentido de responsabilidad respecto a sus
conocimientos, aplicaciones y demás, ya que debe existir un respeto en el que
sus acciones no tengan repercusiones en sistema, y por consiguiente en sí
mismo.
Esto
es a razón de que la ciencia, como sabemos, tiene la capacidad de alterar
drásticamente la percepción humana, de hecho, la ciencia tiene la capacidad de
hacer progresar a la humanidad, pero también es capaz de traer conflictos que
incluso nos pueden llevar a la extinción como especie.
Lo anterior
se puede ver perfectamente ejemplificado en la película: “La Naranja Mecánica”.
Este
Film famoso y controversial de los años setenta, y que aún es considerado como
una película fuerte en contenidos y en mensaje, trata a grandes rasgos, de un
joven llamado Alex el cual es el líder de una banda a la que pertenecen tres
amigos más.
Este
grupo practica delitos en donde se presentan actos ultra violentos provocados
por ellos mismos y desarrollados para saciar su apetito sexual y para disfrutar
de la adrenalina.
Todos
los delitos cometidos durante la película, se ven de una manera sádica, sin
remordimiento, de hecho se podía observar que los personajes disfrutaban de
realizar las atrocidades de su “ultraviolencia”.
Durante
la película ellos cometen varios crímenes atroces, y en uno de tantos, debido a
un disgusto entre los miembros del grupo, hay un tipo de traición por parte de
sus compañeros de pandilla, debido a un disgusto y riñas entre los integrantes,
por la cual, la policía atrapa al protagonista que se ve obligado a cumplir una
condena de catorce años.
Durante
su estadía en la prisión, el protagonista, escucha rumores sobre un tratamiento
que lo puede sacar rápidamente de ahí, y decide entrar en la fase de
experimentación del proyecto científico.
Ya en
la clínica, se le aplica el tratamiento, el cual consiste en una inyección, que
realmente nunca se sabe a ciencia cierta que es, pero que ayuda en el proceso
de “sanación” que es el objetivo del tratamiento, una reintegración del
individuo, obligándolo en cierta manera a ser bueno.
Después
de una cuantas semanas, Alex se presenta como un “hombre nuevo” e intenta
reintegrarse a la sociedad, que por cierto lo impide, reprochándole lo que
según dicha sociedad considera un tipo de castigo hacia él.
En La
naranja mecánica se reabre un debate sobre la condición humana, al decir que el
hombre es bueno por naturaleza y la sociedad es quien lo corrompe, pero en este
caso la ciencia entra como factor muy influyente en el razonamiento del
conflicto.
En
cualquier caso, retrata la condición humana como una libertad ética de
elección. "Cuando un hombre no puede elegir, deja de ser hombre" como
dijo el sacerdote en alguna escena de la película.
Las
nuevas técnicas científicas de condicionamiento de la conducta que se aplican
al protagonista no hacen sino incidir en la paradoja: deshumanizan al hombre
para hacerlo sociable, haciendo algo que éticamente es posible en cuanto no se
toque el aspecto religioso que impone que lo que nos hace hombres es la
alternativa, es decir, escoger lo que uno quiere ser.
Redundando
en la paradoja, se dibuja un panorama confuso en el que acabamos por desconocer
quién es la víctima y quién el verdugo, alternando las etiquetas, donde la
ciencia, la ética y la religión entran en conflicto y realmente no se tiene
noción de lo que debería ser correcto o incorrecto según el punto de vista
científico, ético y religioso.
Por un
lado, el equilibrio de la ley del "ojo por ojo “de la cárcel que se
considera como lo que es éticamente correcto para muchos, ya que se trataba de
la práctica habitual en los casos como el de Alex. Y por otro lado la clínica
constituyen el eje vertebrador, fijando un punto de inflexión, un antes y un
después tratando que el protagonista se convierta en una buena persona, aplicando
un conocimiento y procedimiento científico. Pero si vemos este aspecto de una
manera ética, no violenta, en realidad, sus principios, pero esto se contradice
cuando se contrasta con la religión y su ideología.
De
todas maneras se lleva a cabo el procedimiento que convertirá a Alex, en una
“nueva persona” pero, esto no significa que haya un nuevo pasado, es decir, un
“borrón y cuenta nueva” menos aun en el rencor que puedan sentir las personas
que en su momento, él afectó.
A fin
de cuentas, el pasado que regresa y proyecta sus sombras, sobre él como un tipo
de venganza que la gente siente como ética en cierta medida.
Así nos damos cuenta como la
ciencia, la técnica, tecnología en competencias con la ética y la religión
ocasiona conflictos que ponen en riesgo al hombre como ser y a su
interpretación del mundo.
Es importante resaltar que la
película nos pone en un punto incognito en donde no se sabe quién tiene la
razón, la ciencia, la ética, o la religión. Queda bajo criterio de cada uno.
En
relación con el libro “El bien, el mal y la ciencia” de Evandro Agazzi, en el
capítulo doce, que toca el punto de la responsabilidad de la ciencia, me
pregunto…
¿Fue
responsable la ciencia al aplicar sus conocimientos para alterar la moral
humana?
Esta
responsabilidad de la que se habla, es proyectada en el respeto que se debe
tener entre la ciencia y los distintos parámetros de la ideología humana en
general, independientemente de cual sea.
Pero
al parecer, según lo veamos esto puede ser “bueno” o “malo” ya que si lo vemos
desde un enfoque social, es correcto civilizar a la gente para que así puedan
vivir en sociedad, pero se ve en un ámbito religioso, no se considera correcto,
ya que se argumenta que el hombre debe elegir ser como quiera, y que sea por su
voluntad, y que por esto será juzgado, no por un tratamiento que alteró y
obligó a comportarse de cierta forma.
De
repente esto se torna confuso… ¿Entonces que debería hacer la ciencia?
Aquí
nos percatamos de lo complejo que puede llegar a ser que la ciencia tenga esa
responsabilidad, y respeto a los ámbitos éticos e ideológicos del hombre.
El
problema se transforma en algo más complejo porque ya sabemos cómo sería
teóricamente la solución mediante el enfoque sistémico, pero lo complicado es a
la hora de aplicar la solución, por que como se dijo antes, cada
descubrimiento, aplicación, o conocimiento nuevo adquirido, o como producto de
la ciencia, va a influir y ser influido por la ética, moral religión, etc.
Y
aunque no se pueda concluir con una idea, que dé una solución total del
problema, podemos establecer que la forma más eficaz, y entre lo posible la más
precisa, para darle una solución, o al menos una técnica para encontrarla, es
que se mantenga cierto respeto y, o equilibrio, tratando en la medida de los
posible de no alterarse mutuamente.
Es
decir que la ciencia trabaje en conjunto con la ética, para que la sociedad
humana logre un desarrollo sin las trabas que como mencionamos antes, el
problema ético-científico nos
proporciona.
No
se puede proponer como una solución absoluta, porque como ya nos dimos cuenta
en el ejemplo de la película La Naranja Mecánica, depende del caso, de las
circunstancias, y de quienes se vean afectados.
En
conclusión, al igual que en las relaciones humanas, en donde debe existir un
respeto, en donde no se violente la integridad de cada individuo para mantener
un orden y equilibrio, en los productos de la sociedad humana misma, debe
mantenerse ese respeto y sentido de responsabilidad por parte de la ciencia o
la ética para evitar conflictos ideológicos, que pueden legar a ser fatales
para nuestra sociedad.
Bibliografía
Agazzi,
E. (1996), El bien, el mal y la ciencia. Las dimensiones éticas de la empresa
científico-tecnológica, Tecnos, Madrid.
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